Espectacular Finca Histórica - Finca RuayaHay lugares que no se construyen únicamente con piedra y cemento, sino con tiempo, con silencio y con memoria. La Finca Ruaya es uno de ellos. Una propiedad que no solo se contempla, sino que se siente; un refugio que ha sido testigo del paso de las décadas y que hoy espera, con dignidad serena, una nueva etapa que vuelva a darle vida. La edificación principal, levantada en el año 1940, conserva la esencia de la arquitectura tradicional de la época, con una estructura sólida de dos plantas de planta rectangular y una elegante cubierta a cuatro aguas que le confiere carácter y equilibrio. Su orientación sureste permite que la luz del amanecer recorra sus estancias cada mañana, envolviendo la casa en una atmósfera cálida, casi poética, que recuerda a tiempos en los que la vida transcurría con otro ritmo. A lo largo de los años, la finca ha ido adaptándose a las necesidades de sus habitantes, incorporando un anexo posterior de 60 m² y 3,50 metros de altura. Este espacio, integrado con respeto hacia la construcción original, cuenta con acceso tanto desde el interior de la vivienda como de forma independiente desde el exterior, ofreciendo múltiples posibilidades de uso sin romper la armonía del conjunto. Las superficies construidas se distribuyen de la siguiente manera: Planta baja: 178,56 m² + 59,40 m² de anexo = 237,96 m² Planta primera: 178,56 m² Superficie total construida de la edificación principal: 357,12 m² Superficie total construida incluyendo el anexo: 416,52 m² La finca se asienta sobre una amplia parcela de 10.255 m², un terreno generoso donde el paisaje respira y donde aún es posible imaginar nuevos capítulos. En ella se encuentran dos construcciones: la casa principal y una edificación auxiliar situada en la parte posterior, actualmente destinada a almacén, que completa la funcionalidad del conjunto. Más allá de sus cifras, la finca transmite una sensación difícil de medir: la de un lugar con historia, con carácter y con una identidad propia que permanece intacta a pesar del paso del tiempo. Sus muros, aunque hoy necesiten rehabilitación, conservan la nobleza de lo vivido y el potencial de lo que aún está por ser. Rehabilitar la Finca Ruaya no es solo restaurar un inmueble, sino recuperar una forma de habitar el espacio, de conectar con la calma, con la tierra y con una vida más pausada. Es devolverle su esplendor sin borrar su esencia. Su ubicación refuerza aún más su valor, combinando privacidad y cercanía a servicios esenciales: A tan solo 15 minutos de Alicante, ciudad dinámica y llena de vida A 15 minutos de la Playa de San Juan, con sus extensas playas de arena dorada A 5 minutos del Hospital Universitario de San Juan, con acceso inmediato a servicios sanitarios y comodidades urbanas Una finca con historia, con presencia y con un enorme potencial de futuro. Un lugar donde el tiempo no se ha detenido, sino que simplemente espera a ser reactivado por nuevas manos que sepan comprender su valor. Para cualquier información adicional, estaremos encantados de hacerle llegar el dossier completo de la propiedad.